jueves, 7 de marzo de 2013

Khachaturian: Espartaco - Adagio



Al interior de la sede del partido y con un celo digno de mejor causa, el camarada Mijail Mijailovich se esmeraba por descubrir entre cientos de negras y corcheas, el carácter burgués y contrarrevolucionario de la música de Aram Khachaturian. A su lado, Vassily Vasilievich hacía lo propio con otras partituras del compositor que Mijail Mijailovich le había asignado.
Cuando se alistaba a invitar a su camarada a tomar un break para continuar con el trabajo más tarde, Mijail Mijailovich fue sorprendido por la exclamación jubilosa de Vassily Vasilievich:
−¡Aquí está! ¡Lo tengo!
Mijail Mijailovich abandonó su escritorio y se aproximó raudo al de Vassily Vasilievich, quien blandía victorioso las páginas autógrafas de la Danza del Sable. Efectivamente, en los compases 34 hasta el 57, era posible apreciar, incluso para un niño, las marcadas tendencias burguesas del compositor.
Mijail Mijailovich sintió pena. Conocía a Khachaturian desde su ingreso al Conservatorio de Moscú, en 1929, y siempre le había parecido un buen tipo.

Aram Khachaturian (1903 - 1978)
Veintiséis años contaba Aram Khachaturian para esa época. Nacido en Armenia, fue el más pequeño de cinco hermanos y su gusto por la música se inició oyendo cantar a su madre, y escuchando músicos callejeros. Cinco años después de su ingreso al Conservatorio, se graduó y comenzó una carrera ascendente en el terreno de la música sinfónica y el ballet, al que incorporó motivos ancestrales de la música folklórica armenia.
Su ingreso al Partido Comunista de la Unión Soviética se produjo en 1943, y ahí estaba tranquilamente hasta que tuvo la malhadada idea de componer un poema sinfónico que no llevaba dedicatorias, en 1948. Fue cuando Mijail y Vassily entraron en escena. Como resultado de su diligencia, también cayeron en desgracia Shostakovich y Prokofiev. Junto con ellos, Khachaturian debió autoinculparse por "formalista" y "antipopular".

Pero al poco tiempo, tras la muerte de Stalin −unido al hecho de que los tres compositores ya eran reconocidos mundialmente−, fueron reivindicados. Los tres autores regresaron a escena, literalmente, y en gloria y majestad.
El camarada Khachaturian reanudó su tarea componiendo decenas de sinfonías, conciertos y ballets, amén de numerosas bandas sonoras para películas, al tiempo que su música era solicitada por directores de la talla de Kubrick para incluirla en sus films −el Adagio de su ballet Gayane, es parte de la banda sonora de 2001 Odisea en el Espacio.

En 1954, durante una conversación informal con Mijail Mijailovich y Vassily Vassilievich, ya ancianos y ahora íntimos amigos de Aram, surgió la idea de un ballet que homenajeara de algún modo la lucha del proletariado contra el régimen zarista. La historia del esclavo Espartaco contra sus opresores romanos le venía como anillo al dedo. Aram puso manos a la obra y a fines de año, recibió el Premio Lenin por su ballet Espartaco. Su estreno se realizó en Leningrado en 1956. Con cambio de coreografía, dos años más tarde, fue representado en el Teatro Bolshoi y desde esa fecha hasta hoy permanece como uno de los trabajos más conocidos y prominentes de Aram Khachaturian, constituyéndose asimismo en un hito en la historia de los ballets con protagonista masculino, papel donde ha destacado notablemente el bailarín cubano Carlos Acosta.
Se presenta a continuación el Adagio del Acto II, en versión del Ballet Bolshoi, coreografía de Yuri Gregorovich, con Carlos Acosta como Espartaco y Nina Kaptsova como su enamorada Phryghia.



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2 comentarios :

  1. Ahí va la entrada que dediqué a esta pieza ;)
    http://enclavedesil.blogspot.com.es/2012/02/aram-khachaturian.html

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    1. Gracias. Ya la vi y te posteé un comentario. Saludos.

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