martes, 29 de julio de 2014

Beethoven: Obertura Leonora N° 3



Una de las escasas oportunidades en que las salas de concierto del mundo se han visto abarrotadas de militares en ejercicio se dio en Viena en 1805 con ocasión del estreno de Fidelio, la única ópera de Beethoven. Ocupada la ciudad por las tropas napoleónicas, la inmensa mayoría de la audiencia estuvo conformada por oficiales y suboficiales del ejército francés que, impertérritos, asistieron a la representación de la primera versión de la ópera, en el Theater an der Wien. Por cierto, la recepción fue lastimosa.

Beethoven revisó la obra al año siguiente. Luego de reacomodar algunas secciones y reducir los tres actos originales a solo dos, volvió a ser representada en marzo de 1806 en el mismo teatro, esta vez con éxito. Pero el compositor había comenzado a sospechar que no estaba recibiendo en su totalidad los beneficios económicos que le correspondían, y al poco tiempo decidió retirar la obra de los escenarios.

Una nueva representación solo se vino a dar en 1814, cuando luego de algunos cambios en los textos, se presentó en el teatro Kärntnertor con el título de "Fidelio" junto a una obertura del mismo nombre. La obra, inspirada en principio en la pieza teatral "Leonora o el amor conyugal", de Jean N. Bouilli, cuenta la historia de Leonora quien, en su empeño por rescatar a su marido –prisionero político– de una prisión española del siglo XVII, entra a trabajar en ella disfrazada de hombre, como un tal Fidelio.

Obertura Leonora N° 3 en Do mayor, Op. 72
Cada una de estas tres versiones contó con una obertura distinta. La última, ya se dijo, contó con la obertura Fidelio. La primera incluyó la que se conoce hoy como Leonora N° 2 (compuesta la N° 1 para una representación en Praga que nunca tuvo lugar). Fue la segunda versión, la de 1806, la que se presentó con la obertura que ha llegado hasta nosotros como Leonora N° 3, opus 72, y que finalmente ha resultado ser la favorita de público y directores, con excepción de los franceses que, según se cuenta, siguen prefiriendo la N° 2 pues sería la que escuchó Napoleón.

La versión es de la Orquesta Sinfónica de la Radio y Televisión Bávara, dirigida por el maestro Leonard Bernstein.


Amigo visitante: 
Si te gustó el artículo, usa estos botones para compartirlo en Facebook, o Twitter, o para recomendarlo en Google

3 comentarios :

  1. Hola, Gabrielita: Gracias a ti por el comentario. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Hermosísimo servidor de la música y su difusión bien intencionada. Ya lo creo que otorgaros las más altas bendiciones es aún escaso aquello, ante la demanda obsecuente del buen gusto y de la observación sinfónica. Se resuelve la mirada y el relato mejor oído de aquel que, siendo nada permite otorgar la belleza más querida. Gracias por todo. Gracias.(creo que me falta una coma por ahí).

    ResponderEliminar

Deja aquí tus impresiones, por sencillas que sean. Tu opinión nos interesa a todos.