jueves, 17 de julio de 2014

Haydn: Sonata para piano N° 23



El contrato firmado por Joseph Haydn al ingresar al servicio del príncipe Paul Esterházy en 1761, estipulaba en su artículo 5° que el músico debía "presentarse dos veces al día en la antecámara para saber si Su Alteza está dispuesta a una audición musical o no". Una granjería estupenda, para el príncipe, desde luego. Desafortunadamente, Su Alteza no pudo disfrutar mucho tiempo de ella pues falleció al cabo de un año, sin dejar descendencia. Lo sucedió su hermano Nicolás, apodado El Magnífico.

Nicolás Esterházy (? - 1790)
El palacio Esterháza
Y como magnífico que era, Nicolás encontró que la residencia de la familia –el palacio de Eisenstadt– iba a resultar insuficiente para su obra y propósitos, así que decidió construir un gran castillo en unos terrenos pantanosos lindantes con un lago.
El palacio se llamó Esterháza y terminó de construirse en 1784, cuando se inauguró la cascada frente al edificio central, ornamento que vino a sumarse a la sala de ópera, el teatro de marionetas, la biblioteca, la galería de cuadros y las 126 habitaciones.

Pero mucho antes de que la construcción se considerara terminada, ya se habían instalado allí en 1768 Haydn y sus músicos, pues el príncipe Nicolás, patrono de las artes al igual que su hermano, mantuvo en su puesto al compositor, sin cambiar una coma del contrato. Hasta la muerte de Nicolás, en 1790, Haydn permaneció al servicio de su príncipe y mecenas, al que sirvió durante veintiocho años.

Sonata N° 23 en Fa mayor
Durante los últimos años en Esterháza, Haydn casi no escribió obras para la corte de Nicolás pues, ya famoso, su producción era reclamada por un número cada vez mayor de casas editoras, de París, Viena y Londres. Pero antes, en un solo año, 1773, escribió seis sonatas para el príncipe, las que, siguiendo el catálogo Hoboken, se numeran de la 21 a la 26. A diferencia de las producidas en la década del 80 –abiertamente para fortepiano– éstas fueron escritas para ser interpretadas indistintamente al clave o al piano.

En versión de la pianista rusa Katerina Verbovskaya, se presenta aquí la Sonata N° 23, estructurada en los usuales tres movimientos: rápido - lento - rápido. Es una obra de madurez, y exige del ejecutante cierto virtuosismo, si no en el extendido y bello adagio, ciertamente en los movimientos rápidos que lo envuelven.
Sus movimientos:
00       Allegro 
07:08  Adagio 
15:56  Presto


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2 comentarios :

  1. No tan conocidas como las de Beethoven y Mozart, las sonatas de Haydn son, sin embargo, de gran calidad y varias de ellas, sobre todo las últimas,obras maestras, es una lástima que no se las escuche tanto en conciertos, yo tengo varias de ellas en cd y me gustan mucho, espero poder tenerlas todas.

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  2. Es verdad, y una lástima, que se escuchen poco, como dices, Daniel. Saludos y gracias por todos tus comentarios.

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