jueves, 21 de agosto de 2014

Webern: Variaciones para piano op. 27



Miembro de la Segunda Escuela de Viena, seguidor de Schoenberg, y uno de los más conocidos exponentes del dodecafonismo, el compositor austriaco Anton Webern llevó una vida extremadamente modesta y tuvo una muerte marcada por la mala fortuna.
Y aunque su influencia y estatura son ampliamente reconocidas, casi no dejó seguidores ni tampoco sumó muchas obras al repertorio estándar.

Nacido en Viena en 1883, conocerá a Schoenberg a principios del nuevo siglo y trabajará con él durante seis años. Por esa época también intima con Alban Berg, que será su gran amigo y colega atonalista por muchos años. Para ganarse la vida tras terminar los estudios tradicionales, comenzó una carrera de director de orquesta en diversos y variopintos teatros austriacos, actividad que se verá interrumpida durante toda la Primera Guerra.

Entreguerras
Anton Webern (1883 - 1945)
En 1918 cogió de nuevo la batuta, dedicándose también
a la enseñanza mientras componía música que no se interpretaba. En 1923 asumió la dirección de un conjunto coral de trabajadores vieneses, que durará hasta 1934 cuando la asociación será prohibida por las autoridades nazis.

Comienzan años negros para el compositor que, casado y con hijos, debe trabajar como corrector de pruebas para editoriales de música.
La Segunda Guerra Mundial está en el horizonte.

La fatalidad
A los sesenta años, es movilizado. Pero salvó con vida... hasta que terminó la guerra.
El 15 de septiembre de 1945, en casa de una de sus hijas, cerca de Salzburgo, salió a fumar un cigarrrillo, media hora antes de que comenzara el toque de queda. Un soldado norteamericano lo mató por error.

Variaciones para piano op. 27
Parte considerable de su obra está consagrada a la voz y los coros, pero también escribió música para diversos grupos instrumentales o para instrumento solista. Una obra de singular importancia la conforman sus Variaciones para piano op. 27, compuestas en 1935-36, y donde su predilección por las formas breves queda de manifiesto.

La obra, construida estrictamente según los procedimientos dodecafónicos, está formada por tres movimientos mínimos en los que, además, Webern prescindió por completo de crescendos y diminuendos, marcando los contrastes dinámicos con francas y ásperas oposiciones de forte y piano, el sello de casi toda su obra.

La versión es de Maurizio Pollini.



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2 comentarios :

  1. creo que toda la musica de "peliculas de suspenso" se basaron en esto...

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  2. Hola, JaleX: Es muy posible. Muchas gracias por el intenso tour que has hecho por el blog. (Te quedan como 300...!) Saludos.

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