miércoles, 1 de octubre de 2014

Tchaikovski: Concierto p. violín y orquesta



Como, según sus propias palabras, "el tiempo todo lo cura", ocho meses después de su nefasta decisión de desposar a Antonina Miliukova, el maestro ruso Piotr Ilich Tchaikovski se encontraba totalmente recuperado. Había conseguido apartar sus pensamientos oscuros –intento de suicidio incluido–, y encontrado un antídoto insuperable para preservar su sano juicio: el trabajo creador.

Con todo, aun atrapado en el matrimonio con Antonina en mayo de 1877, al mes siguiente había terminado de componer la ópera Eugenio Oneguin. Pero cuando la convivencia se hizo insoportable, dos meses después, no tuvo más alternativa que huir de Antonina, simplemente. Se refugió en Italia. Desde Florencia envió a Moscú la Cuarta Sinfonía terminada.

Una nueva obra
Y en febrero de 1878, desde su refugio en Clarens, Suiza, le escribía a su mecenas Nadezhda von Meck informándole del progreso de una nueva obra:
"El primer tiempo del Concierto para violín está terminado; mañana iniciaré el segundo. Desde el día en que empecé a escribir esta obra, no me ha faltado el estado de espíritu apropiado. En tales condiciones, desaparece en la composición cualquier aspecto de fatiga, se trata, por el contrario, de una alegría continua. No se advierte el pasar del tiempo, y si nadie interviniera estaría todo el día dispuesto a escribir."
Kotek y Tchaikovski, en 1877
El maestro recuperado
Tchaikovski está hecho unas pascuas en la pensión Richelieu, el tranquilo rincón suizo predilecto del compositor. Y no está solo. Lo acompañan su hermano Modesto y su joven criado Aliosha. Pronto llegará también una visita enormemente grata para Piotr Ilich: su discípulo Iosif Kotek, violinista de 23 años que le será de gran ayuda para ensayar ciertos pasajes complejos del nuevo concierto puesto que el maestro no domina el violín. Las sugerencias de Kotek acabarán por persuadir al maestro de escribir un nuevo Andante y hacer modificaciones en el primer movimiento. El joven discípulo, sin embargo, rehusará estrenarlo debido a que no se siente capaz.

Concierto para violín y orquesta en re mayor, Op. 35
Hubo también un segundo violinista, Leopold Auer, que declinó el honor de tocarlo excusándose en la excesiva dificultad de la composición. Y tal como aconteció con el Concierto para piano N° 1, la obra fue estrenada por una persona distinta a la que estaba destinada. Adolf Brodsky, violinista ruso, fue el encargado de estrenarla en Viena tres años después, el 22 de noviembre de 1881, haciéndose merecedor, así, de la dedicatoria.
La crítica no le fue favorable, pero el público amó la obra de un principio. Hasta hoy.
No es frecuente que una pieza de concierto se convierta en protagonista de otra historia. Pero es lo que ocurrió hace cinco años, con la producción fílmica franco-rusa de 2009, El Concierto, donde la obra de Tchaikovski asume el papel principal.

La versión es de la violinista (y tanbién pianista) alemana Julia Fischer, acompañada de la Orquesta Filarmónica de Radio Francia, dirigida por el maestro ruso Vasily Petrenko.

  

Movimientos - Guía de audición 
Siguiendo los cánones post-románticos, el concierto presenta tres movimientos con el segundo unido al tercero sin pausa:

00  Allegro moderato - Moderato assai  Después de la espléndida introducción orquestal, el violín, luego de una frase introductoria, expone el célebre tema principal, "moderato assai", en 1:14, para cautivar al auditorio desde un principio. Luego de la exposición (reexposición, en cuerdas dobles, 1:51), pasaje "puente" (2:26). Segundo tema, "molto espressivo" en 3:05. En 4:55, el violín comienza a preparar lo que será el vibrante ataque del tema principal por la orquesta en 6:12. El violín, protagonista, juega con ornamentos y variaciones sobre el primer tema, en 7:45. Virtuosísticas escalas del violín en 8:49 conducen a nuevo ataque del tema principal por la orquesta en 8:54, ahora más pomposa y grandiosamente, aunque esta vez seguirá nuevos derroteros. Orquesta y violín alternan un compás para cada uno (9:34) en el umbral de la cadenza: 9:43 (escrita por Tchaikovski, cita el motivo introductorio del principio y ambos temas). Recapitulación: la orquesta toma el primer tema, más lírica y serena en 12:22 con el violín encargado de hacer trinos. Orquesta y violín dialogan. 13:29: segundo tema. Marcado poco piu mosso (algo más movido) se encamina al final en 13:45, crescendo; orquesta y violín se responden mutuamente en 15:45, para luego emprender juntos la conclusión hacia un final brillante.

18:32  Canzonetta. Andante. Un tema dulce y melancólico, presentado por la orquesta. Lo toma el violín en 19:12. A continuación, la flauta, en 20:23. Segundo tema, en 20:43. Desarrollo y variantes. Clarinete y violín dialogan en 22:23. Vientos y maderas toman el protagonismo en 23:42, estableciendo una atmósfera sombría, tras la cual el tercer movimiento entrará sin pausa en:

24:41  Allegro vivacissimo. Un rondó. La orquesta introduce un tema ruso, alegre, que inmediatamente tomará el violín solo en 24:55, con una breve cadenza de intermedio. Se retoma en 25:02 el tema principal, calmo. En 25:28 vuelve el tempo primo. Segundo tema, más lírico, lo presentan oboe y clarinete en 27:27, lo toma el violín en 27:47, desarrollándolo. Vuelta al primer tema protagonizado por el violín, vivace, en 28:38, para aquietarse en 30:01. Vuelta al tempo primo en 30:24. La orquesta retoma el segundo tema en 31:00meno mosso, luego dialogan con él instrumentos individuales, también el violín, casi andante, en 34:07. Calma previa a la tormenta, en 32:12Accelerando, en 32:30, se encamina hacia el tema principal. El violín calla en 33:33 y la orquesta inicia la resolución. En 33:48, briosa confrontación final entre violín y orquesta, en dirección hacia la conclusión, henchida de garbo y gallardía.

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8 comentarios :

  1. Hola, Gaby. Gracias por tu entusiasta comentario. Saluditos.

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  2. Cuando dos grandes talentos se juntan el resultado no puede ser más que excelente.

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  3. Hola, Maya. Muchas gracias, otra vez, por tu comentario.

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  4. Gracias a ti, Uber, por el saludo.

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  5. Es un placer entrar en tu blog y disfrutar de todo lo que nos aportas. Gracias

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  6. Muchas gracias, Carmen, por tus afectuosas palabras. Un saludo.

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