miércoles, 29 de junio de 2016

Mozart: Concierto para piano No 2, K. 39



El salón, lugar de encuentro de los círculos sociales sofisticados en París, jugó un importante rol en la vida cultural del siglo XVIII. Allí se charlaba sobre literatura, pintura, música, poesía. También sobre decoración, "buen vestir", y "buen gusto". A mediados de siglo, el buen gusto, o el buen tono, había impuesto la tradición de invitar a tomar el té
"a la inglesa". Una suerte de cóctel de nuestros días, pero a hora más temprana. Se acompañaba de suculentas viandas, que se consumían mientras se escuchaba a un grupo de músicos, invitados para la ocasión.

El cuadro de Ollivier que encabeza este artículo ilustra la escena. Acompañado de su corte en pleno, el príncipe de Conti celebra un "té inglés" en el salón de los cuatro espejos del Palais du Temple, en París. A la izquierda, formando parte del grupo de músicos, se aprecia un niño sentado al clavecín. Es Mozart. El pintor rinde homenaje así a la visita a París de los niños Mozart, en 1763. Wolfgang tenía entonces siete años.

El pastiche
En tiempos de Mozart era una costumbre difundida presentar un concierto "público" con fragmentos de diversas obras. Poco a poco llegó también a ser una costumbre sana (de lo difundida que era) componer una obra propia tomando trozos de diversos autores. Se le llamó "pasticcio", pues se asemejaba a las óperas así llamadas, construidas con arias diversas para acomodarse a las habilidades de los distintos cantantes. Mozart no fue ajeno al pastiche, al menos en sus cuatro primeros conciertos. Pero así se componía. Otro asunto era si resultaba bueno o malo.

Concierto para piano No 2 en Si bemol mayor
Junto a otros tres (K 37, K 40-41) Mozart lo habría compuesto a los once años, de regreso en Salzburgo después del extenso periplo de la familia durante más de tres años por media Europa.
Los eruditos, en su gran mayoría, lo atribuyen a Mozart, aunque es importante consignar que el manuscrito responde casi enteramente a la escritura de Leopold, el padre. Sin embargo, todos coinciden en que la parte de piano pudo haber sido improvisada por Wolfgang y llevada al papel por Leopold.

Movimientos:
Los materiales que Mozart utilizó para construir el concierto para piano y orquesta provienen de sonatas atribuidas a un par de virtuosos alemanes a quienes Mozart admiraba, y cuya obra pudo haber conocido en París.
00:00  Allegro spiritoso
05:12  Andante staccato
11:05  Molto allegro

La versión es del excelente pianista estadounidense Murray Perahia, acompañado de la English Chamber Orchestra.


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2 comentarios :

  1. Tengo entendido que los conciertos "originales" de Mozart comienzan a partir del no 5 kv 175.O sea que Mozart compuso 23 conciertos de su cosecha y 4 pastiches.

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  2. Exactamente. Así es, Daniel. Gracias por el comentario.

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