martes, 23 de julio de 2013

Claude Debussy: Arabesque No 1


Marie-Blanche Vasnier (1848 - 1923)
Después de ganar finalmente el Prix de Rome en 1884, el joven Claude Debussy, de veintidós años, se trasladó a Roma, donde debía permanecer tres años estudiando y escribiendo música, en la comodidad de la Villa Médicis y su generoso entorno. Pero al año siguiente estaba de vuelta en París, debido a su salud delicada, por un lado, y a la nostalgia que le ocasionaba residir tan distante del ser amado, por el otro.

Madame Vasnier
Algunos años antes, había conocido en París a la bella soprano de luminosos ojos verdes Marie-Blanche Vasnier, quien lo había seducido con su voz de ruiseñor, su hermosura, elegancia y vasto conocimiento del mundo. La encantadora mujer tenía 30 años, era madre de dos pequeños hijos y llevaba trece años casada con un experto en materias legales, once años mayor que ella. El matrimonio acostumbraba recibir a artistas y músicos en su casa de Ville d'Avray, adonde llegó en más de una oportunidad el joven Claude-Achille para tocar el piano y acompañar a madame Vasnier en sus florituras. De ahí a caer rendido a sus pies había solo un paso.

Desafortunadamente para él, a Marie-Blanche jamás se le pasó por la cabeza la idea de abandonar a su experto legal. De modo que la rauda visita que el músico hizo a París en 1885 con la velada intención de ser recibido nuevamente ese verano en casa de los Vasnier, no tuvo los resultados que Claude-Achille esperaba.

(No era la primera vez que el músico se enamoraba de manera impropia. Ya le había sucedido antes con una hija de Nadezhda von Meck, la mecenas y protectora de Tchaikovski. En la oportunidad –tenía veinte años– fue un poco más lejos y con audacia insospechada pidió a la señora von Meck la mano de su hija Sonia, su alumna estacional, quien en comunión con sus hermanos tomaba clases de piano con el joven maestro desde hacía tres veranos. Ese fue el último, naturalmente.)



Arabesque No 1
Hasta 1884, Debussy escribió más de veinte canciones para madame Vasnier. Luego las relaciones se debilitaron y el maestro compuso cada vez menos música para canto y piano, enfocando su vigor creativo en las composiciones para piano solo, que culminarán en 1890 con el novedoso lenguaje pianístico que muestra la Suite Bergamasque (de la que forma parte el célebre Claro de Luna). Es también alrededor de esa fecha que compuso los encantadores Deux Arabesques, de los que se presenta aquí el primero de ellos, en versión del pianista amateur, según él, Ricker Choi, nacido en Hong Kong y graduado en Canadá de analista de finanzas.

La pieza, estructurada en dos secciones, comienza en la tonalidad de Mi mayor haciendo uso de técnicas compositivas propias de lo que más tarde se llamará "impresionismo musical". La sección B, algo más calma y reflexiva, se asienta en la tonalidad subdominante (La mayor), comenzando en el minuto 1:31.
Recapitulación de la primera sección: 3:01.

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4 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Así es. Y ayer estuvo de cumpleaños, Claude. Habría cumplido 151 años. Gracias, Anónimo, por dejar tu comentario aquí.

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  2. Cuánta belleza! Cuánto sentimiento! No tengo palabras!

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  3. Hola, Anónimo: Gracias por tu conmovedor comentario. Un saludo.

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